viernes, 20 de septiembre de 2013

capitulo 27




El sol empezó  a reflejarse en las aguas del lago, mientras Paula miraba como Pedro y Benja trabajaban en la cubierta del barco. Su corazón se encogió al ver a padre e hijo juntos. Habían pasado dos días desde que había tenido la especular clase de navegación y el sentimiento de culpa la iba matando poco a poco. Amaba a Pedro con toda su alma y el haber hecho el amor nuevamente con él la había hecho renacer esa Paula que creía que estaba muerta, volvió a ser aquella adolescente que no le importaba nada solo ella y el. Pero debía volver a la realidad y en esa realidad estaba benja y merecía saber quién era su papá. Sabía que le tendría que haber dicho la verdad antes de que esto sucediera.
Ella se giro hacia el lago, mirando el espectacular panorama de cientos de barcos multicolores moviéndose. Con tanto político alrededor se podía respirar un ambiente de dinero y de poder.
La regata ya había terminado, el gobernador y Agustín se encontrarían en tierra en pocos minutos y ella y los dos hombres más importantes de su vida se podrían ir al rodeo.
Mientras tanto se preguntaba la razón por la que no había sido capaz de contarle a Pedro la existencia de Benja todo estos años.  La no che después del día navegación, había tomado la determinación de confesárselo al día siguiente. Desgraciadamente, Pedro se había ido de la ciudad a primera hora  de la mañana, diciéndole que le surgió un problema en su trabajo que debía resolver lo antes posible.
Probablemente había sido su estúpido orgullo lo que le impidió decirle a  Pedro que tenía un hijo y , para ser sincera consigo misma, también tenía que ver una necesidad inconsciente  de venganza. Había sido lo suficientemente estúpida como para pensar que podría hacerle daño privándole de la felicidad de ver a su hijo crecer.
Seguramente todos esos sentimientos estaban profundamente ligados a los que había sentido cuando su padre la rechazo mandándola a Paris. Si no fuera porque su primo Nacho le insistió a que conociera a Agustín hubiera renunciado a los hombres para siempre.
-Mama!. Pepe me dijo que nos tenemos que cambiar para ir al rodeo.
Paula acaricio la mejilla de su hijo con la palma de su mano. A el también le debía muchas explicaciones, pero por el momento, Pedro iba primero. Solo esperaba que ambos la puedan perdonar algún día.
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-¿Qué está haciendo nacho acá, Pau?- dijo pedro apoyando la mano sobre el hombro de Benja mientras miraba los asientos que estaban justamente encima de ellos.
Benja estaba totalmente ansioso, Paula agarro su brazo para llamar su atención.
-Hijo quédate quieto Pepe te va a llevar a que conozcas a su amigo en un ratito- dijo mientras divisaba a Nacho con un par de amigos con los que estaba sentado en los mejores asientos del recinto-.  Le dije a mi primo que veníamos acá después de la regata, quizá pensó que era un plan divertido también para él y sus amigos.
-Si quería diversión ¿por qué no capitaneo su propio barco esta mañana? A Nacho nunca le gustaron mucho los rodeos ¿Por qué tiene tanto interés ahora?
-Me dijo que tenía que trabajar con uno de sus comités de legislativos esta tarde, por eso no podía venir a la regata. Sobre su interés en el rodeo, no tengo ni idea. Pero se lo puedo preguntar más tarde, cuando vayas a ver a tu amigo.
-¿Comité legislativo? Pensé que los legisladores estaban de vacaciones.
-Y lo están. Pero él es el presidente  de uno de los comités permanentes  del departamento de protección de menores del estado. Parece que Nacho pasa más tiempo con ellos que haciendo cosas para el congreso.
Pedro giro la cabeza para observar pensativamente a Nacho, luego le sonrió  a Benja.
-No vamos a tardar mucho el rodeo no puede detenerse porque dos  desconocidos quieran conocer a la estrella del espectáculo.
-Sí, mama, tenemos que irnos ahora.
Paula se rio ante la ilusión de su hijos, aunque los días al lado de su padre quizá estaban a punto de terminarse. Ella tenía planeado decirle a Pedro cuando volvieran al rancho aquella noche, y a Benja al día siguiente.
-No te preocupes por Benja. Vos no te vayas muy lejos, amor. Quédate cerca de Nacho- dijo Pedro inclinándose para darle un beso en los labios-. Esta noche nuestra cita no se va a acabar cuando llevemos a Benja al rancho. Vos y yo tenemos cosas de que hablar esta noche.
-Si mi amor, me parece que es así.
-Mama le dijiste mi amor a Pepe?
-eh?
-No Benja dijo que cuides a Mi amor, ósea vos.
-Mmm. yo escuche que era para vos el mi amor.
-Que enano mal pensado que sos.
-No sería mala idea mama que pepe fuera tu novio.
-Benjamín.

-Bueno campeón vamos porque si no te matan.

3 comentarios:

  1. que bueno que volviste! ojala tus semanas sean mas lindas a partir de ahora ;)
    gracias x subir!

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  2. hayy me encantaron, espero q tus semana este bien besos

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