A Pedro siempre le habían gustado mucho los rodeos. El rugido del público en las
gradas, el polvo de la tierra, el olor a cuero, a animal, la música yen genera l
la alegría y la tensión de los
competidores que se respiraba en el aire.
Tenía demasiadas cosas en la cabeza y no lograba disfrutar de
aquello que le gustaba tanto. Tenía que haberle dicho a Paula quien era, antes
de haber hecho el amor con ella o en todo caso, inmediatamente después.
Había estado los últimos dos días informándoles a sus
superiores del FBI que estaba a punto de decirle a Paula su verdadera
identidad. Una vez que tuvo el ok por
parte de sus superiores, que por cuestiones de protocolo debían comprobar la situación
de Paula.
Ahora no había nada que le impedía decirle a Paula lo que le
pedía el corazón, que la necesitaba y que quería que se case con él.
Aquella noche no iba haber nada que lo detuviera. Después de diez largos años, era otra vez el
momento perfecto.
-Que olor feo que hay acá-. Decía benja mientras andaba
entre los cubiles de los toros de la mano de Pedro.
En ese momento Pedro pudo ver a su viejo amigo.
-Ahí esta! Pepe rápido-. Lleno de emoción al ver que iba a conocer a uno de sus ídolos.
Pedro saludo a su amigo y le presento a Benja.
-Fede tanto tiempo.
-Hermano! ¿Cómo andas?
-Bien, volviendo a las raíces.
-Hace mucho que no te veo por acá, y este nene, es tu hijo?
-No, el es Benjamín, es el hijo de Paula, te quería conocer,
es tu fan numero uno.
-Hola campeón, que bueno, así que te llamas Benjamín y sos
hijo de la pocha?
-Hola señor, si usted la conoce a mi mama?
-Como no la voy a conocer una vieja amiga.
-Pero no entiendo si es hijo de Paula no es...
-Larga y dolorosa historia amigo. Seguís en el circuito eh?
-Si igual es mi último año, me retiro.
Los ojos de Benja estaban muy abiertos, llenos de asombro y admiración.
Pedro suspiro deseando que algún día el chico lo mirara de esa manera.
Durante mucho tiempo, en secreto, Pedro había dudado si quería convertirse en
padre. Había tomado la decisión de hacer
las cosas con calma para no cometer el mismo error que se padre. Pero Benja
hacia que todo pareciera más fácil, que merecía la pena el esfuerzo.
-¿Vas a dejar de ser un estrella del rodeo?
Federico hizo una mueca divertida y lo golpeo con el guante.
-Mi cuerpo ya me lo exige hermano. Además voy a hacer algo
por este deporte que tanto ha hecho por mi.
-¿De verdad?¿Cuales son tus planes?-. Dijo Pedro mientras
miraba a Benja no se perdía ni una
palabra de lo que estaba diciendo.
-¿Oíste hablar sobre pequeños genios del rodeo?
-Si, claro. Si me dijeron que están haciendo un buen trabajo
con los chicos.
-Bueno, me pidieron que me una a ellos. Voy a trabajar con
los más chicos.
-Me alegro mucho por vos, vas hacer un trabajo público muy útil.
Se escucho a la distancia
el sonido del público aplaudiendo.
-Me están llamando, tengo que salir. Siento no haber tenido más
tiempo para charlar con vos, quizá te vuelva a ver en el campo de entrenamiento.
Estas más que invitado Benja.
-Gracias señor eso espero, le tengo que pedir permiso a mama.
-Decile que yo te invite, que te lleve pepe y así nos
muestra también su habilidad con los caballos.
-Si le voy a decir.
-Nos vemos hermano cuídate, te espero con Benja por allá, convéncela
a Paula, vos sabes cómo.
-Jaja dale eso voy a tratar. Dale fede cuídate nos estamos viendo.
-Chau Benja.
-Chau Fede.
-Ahora si hermano Te espero y por cierto el chico se parece
mucho a vos cuando eras chico.
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Gracias x los comentarios . Ya se viene la verdad. Dedicado a mi primo Fede que desde alguna estrellita me esta cuidando, amaba las jineteadas y le hubiera encantando ser un gran jinete x cuestiones del destino no lo pudo cumplir es una forma de cumplir su sueño. Gracias x leer!
Qué lindo cap!!!! Espero el siguiente cuando hablen e la cena
ResponderEliminarme encanto !! besos espero el sigueinte
ResponderEliminarbuenisimo el capitulo muero por leer el proximo capitulo que pau le diga la verdad y pp tambien
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