sábado, 7 de septiembre de 2013

capitulo 25





La primera cosa con la que soñó Pedro era acariciarle el pelo, y así lo hizo, disfrutando cada segundo. Era demasiado  pronto para que ella sepa lo mucho que la quería. La quería y lo sabía, como sabia y conocía cada rincón del cuerpo de Paula.  Aquel cuerpo con el que habia soñado tanto tiempo. No necesitaban palabras en este momento,  lo que necesitaba era demostrarle lo que había en su corazón.
Ella empezó a deslizar las manos por sus hombros mojados hasta llegar a su pecho. El cerro los ojos.  Continúo acariciándolo y se encontró con un inesperado surco. No recordaba que Pedro tenga ninguna cicatriz y se pregunto qué tipo de herida había tenido para dejarle una marca tan grande. Poco a poco fue encontrando mas cicatrices. Quería preguntarle por eso, pero recordó que había cosas que ella tampoco quería confesarle, decidió que no era el mejor momento para que ninguno diera explicaciones.  En su lugar beso cada cicatriz que encontró.
-Necesitas sacarte esa ropa mojada.- dijo con una risa entre dientes.
Sin quitarle los ojos de encima, él empezó a desabrocharle los botones de la blusa. Pero al tener manos tan grandes y al serlos botones tan pequeños, tuvo muchas dificultades para conseguir su objetivo.
-Déjame a  mí.
Ella empezó a desabrocharse los botones de arriba abajo.  Sus pechos empezaron a asomar y noto como Pedro se impacientaba.
Ella se saco la parte de arriba, él se acerco y la beso en el cuello. En un principio la beso suavemente en el cuello y los hombros. Pero de a poco la boca de Pedro empezó a querer mas,  casi la devoraba.  Llego hasta su boca, besándola intensamente. Todo sobre su relación era complicado, pero Pedro estaba decidido a demostrarle lo simple y básica que podía ser la pasión entre ellos. Que ella perdiera el control. Comenzó a bajar primero por el cuello, luego se detuvo en uno de los pechos. Ella contuvo la respiración e hizo un brusco ademan buscándolo. El retrocedió y la miro.
-Despacio, amor. Todo llega en su momento. Me estuve acordando de vos durante diez años, déjame que te disfrute.
Despacio y con cuidado la fue tocando, llegando hasta la curva de su pecho, mirando sus ojos brillantes de deseo.
Pensaba que no iba  a poder soportar más esa mirada el empezó a acariciarla de nuevo. Deslizando la palma de la mano sobre su piel y explorando cada centímetro de su cuerpo.
Algo ya le molestaba y era la ropa, impaciente se termino de sacar la poca ropa que le quedaba. Allí estaba ella, tal y como la recordaba. Pudo reconocer cada centímetro de su amante. Pedro suspiro tenía que tener paciencia, había tiempo para todo. Quería explorarla hasta el filo del éxtasis, quería transportarla hasta un placer que hiciera que olvide sus dudas. Empezó por la tierna piel del muslo, observando como ella se estremecía como en los viejos tiempos. Puso la palma de la mano en su estomago, ella con cada toque se estremecía.
-Por favor.- dijo en forma de suplico-. Necesito…
-Sí, mi amor. Se lo que necesitas, yo también, pero simplemente estoy empezando a demostrarte cuanto lo necesito.
Las masculinas manos de Pedro llegaron hasta los lugares mas sensibles, con suavidad, pero con decisión, la arrastro hasta el límite.  Ella quería compartir con él el calor que la estaba quemando por dentro.  Disfrutar viéndolo estremecerse bajo sus delicadas manos y labios, pero Pedro no se lo iba a permitir. Cada vez que ella intentaba tomar las riendas, él la besaba con ferocidad apartando sus manos.
El cuerpo de Paula estaba respondiendo  a Pedro como lo había hecho siempre.
Mientras él la disfrutaba despacio.  Cada vez que sentía la urgente necesidad de soltar todo su fuego, se tranquilizaba y probaba una vez más la suavidad de su piel. Subió hasta la boca de ella, la beso se separo por sintió sus labios húmedos y comprobó que estaba llorando.
-No llores mi amor ¿Qué pasa?
-Soñé tanto con esto que tengo miedo de que no sea real.
-Yo también mucho, Te aseguro que es real.
-Te amo, con todo lo que soy.
-Yo también mi amor más que a mi propia vida.
No hacían falta más palabras solo era hora de dejar de ser dos para transformarse en uno y demostrarse todo el amor que sentían el uno por el otro , mas allá de todo lo que paso entre ellos , los rencores, los malos entendidos y las dudas se habían esfumado , solo había pasión y amor.

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Costo pero lo pude hacer , espero que les guste!! gracias x leer!!


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