domingo, 18 de agosto de 2013

capitulo 14

Pedro levanto un poco la cabeza para ver como lo estaba vendando el pie derecho. La doctora le indicaba como tenía que cuidarse el esguince. El no necesitaba que nadie le dijera como debería cuidarse, estuvo tantos meses en el hospital, después de que lo abandonen  mal herido diez años atrás, que sabía el nombre de cada musculo y cada hueso que componían su cuerpo y de cómo debería tratarlos.
Pedro sabía que su esguince no tenía importancia, en un par de semanas se habría curado. Pero no estaba seguro sobre Benja. Después de que él  hubiera saltado la vaya ,  había tomado al niño en brazos  llevando rengueando lo más rápido que pudo, al interior de la casa. Benja había gritado cuando lo puso sobre el sillón mientras que esperaba para que lo lleven al hospital, eso le había hecho saber que el chico aun estaba vivo, pero a juzgar por el aspecto de su cabeza, tenía una importante herida. Una vez en el hospital, no había podido sentir más que frustración  al no encontrar a nadie que le dijera el estado del pequeño.
-¿es usted, Pedro Alfonso? -. Dijo un hombre asomando la cabeza dentro de la habitación.
-¿Qué?. Si… ese soy, ¿Por qué?
-Hay una mujer  afuera que pregunta por usted, me ha pedido que averigüe como se encuentra.
Sola había una mujer en aquel hospital que quiera saber sobre su salud: Paula.
-¿ Donde está ella?. Dijo reincorporándose.
-Quédese quieto, ¿Dónde va? Al menos déjeme que le consiga una  silla de ruedas.
- No, gracias.
-¿Qué quiere que le diga a la señora? tengo que volver.
-No quiero que le diga nada se lo voy a decir yo mismo, gracias.  Simplemente indíqueme donde está.
Se termino de vestir, se levanto y siguió al enfermero que le ofreció un par de muletas. Siguiendo las indicaciones, llego hasta el pasillo donde se encontraba la habitación de Benja. Cuando iba acercándose se encontró con la espalda de Paula, que estaba hablando por un teléfono público que había en la pared. No ser curioso, pero no pude evitar escuchar la conversación.
-Si, se lo importante que es ese viaje, pero Benja es mas importante.
El pasillo estaba desértico en aquella hora de la noche , pedro estaba esperando que termine de hablar , se la notaba angustiada.
-Por supuesto que entiendo que tenes que asistir a esa reunión, que es importante para nuestro futuro, bueno ya se que es importante para el futuro de Benja , pero…
Ella estiro la espalda, aun no se había dado cuenta de la presencia de Pedro.
-Siempre te reunís con los gobernadores mexicanos prácticamente todos los meses, creo que por una vez que mandes a uno de tus ayudantes no pasara nada-. Bueno, esta bien, no importa. Lo entiendo. Hablaremos en un par de días.- colgó el teléfono suspirando.
Pedro estiro su mano y le toco el hombro.
-Paula.
Ella se dio vuelta sorprendida  al oír su Voz.
-Pedro.  Aquí estas ¿Estás bien?-. Dijo ella mirando el pie vendado y las muletas -. Dios mío!-. Sus ojos estaban llenos de lágrimas.
- Estoy bien, pau. Un poco golpeado ¿Como esta Benja?
En la penumbra del pasillo ella se mordía el labio dudando. Seguía siendo aquella vulnerable e inocente chica de la que se había enamorado. Recordó el sabor de aquellos labios, calientes, suaves y dulces. De pronto  sintió la necesidad de probarlos de nuevo.
Como si ella hubiera podido leerle la mente, retrocedió un paso.
-No estoy segura… me refiero al estado de Benja. Los doctores me han dicho que tiene un golpe fuerte en la cabeza, no aparece extremadamente grave, pero están preocupados porque Benja todavía está muy aturdido.
-¿Qué le están haciendo?
- Nada,  dijeron que teníamos que esperar. Las enfermeras lo ven de vez en cuando, le miran los ojos, el pulso, ese tipo de cosas.
Se dirigieron a la habitación de Benja. Pedro entro y vio al niño dormido sobre la cama del hospital. De aquella manera tenía un aspecto muy delicado. Estaba tranquilo, demasiado tranquilo. Sintió la necesidad de protegerlo.
También se sintió extraño, nunca había sentido algo así en su vida, aquel instinto de protección, tanto al niño como a la madre.
Una enfermera entro a la habitación.
-Señora Chaves, soy la enfermera que va a estar a cargo de su hijo las próximas horas ¿Por qué no se va a su casa y descansa un poco? Yo voy a ocuparme de todo. La llamare si hay algún cambio.
- Mi mama me dijo lo mismo, pero no, no me voy a ir. Estoy bien.
- Señora el hospital está lleno, no tenemos ninguna cama libre, para usted. De verdad.  Valla a su casa-. Dijo la enfermera y lo miro a Pedro para que la ayudara a convencerla.
Paula suspiro sabía que estaba muy cansada.
-¿No hay ningún sillón donde ella se pueda recostar?
-Bueno, como estamos en pediatría, la sala de espera es también una sala de juegos, y ahora probablemente estará vacía .No creo que pueda estar muy cómoda, pero si niega ir a casa. Esta al final del pasillo, a la izquierda.
Pedro la tomo del brazo indicándole que saliera, ella lo hizo mientras él la seguía con las muletas.
-Vamos me quedo con vos, así no estás sola.
Ella estaba muy angustiada, y agradecía que Pedro permanezca a su lado en aquel momento sin duda lo necesitaba. Necesitaba una amigo y si la memoria no le fallaba, el también  dijo que necesitaba una amiga con la que pueda hablar.
Llegaron a la sala de espera, ella fue en busca de comida, encontró una maquina en un pasillo y compro galletitas y un par de cafés.
Se sentía culpable por lo que paso  a Pedro, hasta el momento, ella y Benja no le habían causado más que problemas. Volvió hasta la sala de espera donde Pedro se había acomodado en una silla dejando las muletas a su lado.
-Creí que veníamos para que descansaras un poco. Sentate.
Ella se sentó al lado  y cerró los ojos. La visión de Benja tirado en el suelo le lleno la cabeza. Pedro puso su mano sobre el brazo de Paula e inmediatamente la sangre se acelero en sus venas. Lo noto y retiro la mano. Ella empezó a tiritar.
-Tenes frio- rodeándola con el brazo y apretándola contra él.
Que la abrace de esa forma, era una sensación muy reconfortante, que la invitaba a… no, iba a ser capaz de manejar la situación, de manejar  a Pedro aquella noche.
No podía dejar de temblar, olas de tensión corrían por su cuerpo, pero de alguna manera sentía  que en los brazos de Pedro estaba segura. Aunque sabía que aquello era momentáneo. Los ojos se le llenaron de lágrimas que empezaron a correr por sus mejillas.
-No llores-. Se lo dijo suavemente e hizo que llorara con más fuerza-. Bueno, está bien, desahógate. Todo va a salir bien, amor , estoy acá, todo va a salir bien
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Hola capitulo largo hoy , dedicado a @constanzaceruti. Gracias coti x bancarme ayer y vivirlo a mi pulso, te quieroo!! quiza mas tarde suba o mañanan!

3 comentarios:

  1. mmmmm... que amoooooor... me encanta esta historia y me encanta que ahora se van a volver a acercar.... es todo muy entramado todavía porque no entiendo bien la mision de Pedro pero su prioridad debe ser Paula y el nene... espero ella le diga que es su hijo pronto, tipo que el nene necesite un tipo de sangre que solo Pedro tiene.... :)
    Me encanto el capitulo... espero ansiosa el proximo ;)

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  2. Cada vez mas cerca... siiiiiiiiiiiii... Paula tiene que decirle la verdad, y Pedro tambien. Si se unen ellos juntos pueden descubrir los que Pedro investiga. Esta re linda la nove, me encanta!!! Segui subiendo porfis!!!

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