Paula no sabía cómo, pero fue capaz de recorrer los sesenta
metros que había desde donde ella estaba hasta el corral,, casi darse sin cuenta.
Pedro la tomo de la cintura para impedirle que salte dentro del corral a
rescatar a su hijo. Retrocedieron unos pasos. Ella intento asimilar la
situación, no era ninguna pesadilla, era real. Benja estaba tirado en la arena
muy cerca de aquel toro gigante tosco y negro.
-No puede saltar, señora- grito uno de los trabajadores del
rancho.
-Suélteme.
El resto de los trabajadores se colocaron pegados a la
vaya, haciendo gestos y sonidos para mantener entretenida a la fiera para que
no se fijara en el chico.
-Sáquenlo de ahí.
-Primero tenemos que meter al toro en el cobertizo,
señora. Si alguien se mete ahora
terminaremos con dos muertos.
-Nooo, mi hijo no, benja no.
Tenía que tranquilizarse y aclarar su cabeza para conseguir sacar su hijo de aquella situación.
De pronto vio como algo se movía dentro del corral. ¿Pedro?
Si , lanzo una gran valija de paja a una esquina del corral y, después de
saltar la valla, se había colocado detrás de ella.
Un grito de protesta se oyó entre los trabajadores.
-Salga de ahí, solo va empeorar las cosas.
-Silencio. Paula nunca lo había escuchado hablar de una
manera tan autoritaria.
Durante unos segundos, nada se movió, se podía oír el
silencio. Pedro fue el primero en moverse, y poco a poco se fue colocando
frente al toro.
-Hola Robby ¿Estas enojado con nosotros?
El toro se lo quedo mirando, parecía que aquellas palabras
lo habían paralizado.
-Ya se que esta no es tu casa, que no estás acostumbrado a
esta gente, pero eso no significa que te vayan a lastimar-. Hablo bajito,
mientras iba manipulaba una cuerda entre sus manos, el toro lo miraba
fijamente. Dio una par de pasos en dirección al toro, colocándose entre el
animal y el chico.- Tranquilo Robby
¿estás enojado? Se agacho, tomo un poco de hierba del suelo y se la lanzo al
animal-.
-Esta tampoco es la comida que tu conoces, Robby, pero a lo
mejor te gusta, ¿Queres probarla?
El toro bajo la cabeza, parecía que reconocía la voz de
Pedro. Siguió esparciendo en dirección al cobertizo.
-Vamos, Robby, cómela.
Paula estaba pasmada al ver como el toro se iba comiendo la
comida y se alejaba de Benja. Cuando el toro estaba cerca del cobertizo, ella
salto la vaya y se acerco hasta su hijo. Necesitaba sacarlo de ahí
inmediatamente. Se arrodillo delante de él, estaba inmóvil, no sabía si
respiraba si quiera.
-No debería estar ahí señora.
Todos se quedaron mirando incluso el toro.
Ella tomo al niño en sus brazos, levantándolo del suelo,
corrió hasta la vaya. Un par de brazos los ayudaron a salir de allí. Ella en el
lado seguro, busco a Pedro con la mirada. Pudo ver como el toro se enfurecía y
cargaba contra él. Pedro salió corriendo se subió a la vaya justo a tiempo para
esquivar los cuernos de robby que estaba furioso.
Se salvo por muy poco. Aun así el toro fue capaz de golpear
su tobillo , cuando cayó del otro lado lo hizo en los pies de Paula.
me encanta!!!, estoy re enganchada con la historia... me puse al dia con los ultimos capitulos y espero ansiosa el proximo... Gracias por escribir :)
ResponderEliminar