sábado, 24 de agosto de 2013

capitulo 18

-Acá están los dos-. Lo dijo sonriendo.- Me preguntaba donde podían estar a estas horas de la mañana. ¿No quieren desayunar?
Pedro la miro detenidamente sin perderse ningún detalle, su mirada hablaba y mucho pero todavía le era complicado decodificar lo que le quería decir, algo le ocultaba pero dejaría que ella le cuenta que era.
Benja finalmente rompió el silencio.
-Hice algo malo, mama-.extendiendo el brazo y agarrando la mano de Pedro como pidiéndole valor.- vine acá yo solo para practicar con el lazo. Perdón.
Paula se acerco hasta el y se arrodillo poniéndose a su altura.
-¿Podemos halar sobre esto un momento?
Benja asintió con la cabeza.
-¿Exactamente que sentís?
- Yo te pido perdón por haberte desobedecido-. Paula sabía que su hijo lo decía por se creía que era lo que ella quería escuchar.
-Está bien ¿Te sentís mal por alguna otra cosa?
Benja pensó esa pregunta durante un momento. Finalmente levanto la cabeza para mirar a Pedro.
-Perdón pepe por no haberte escuchado. Perdón también por haber asustado a essy. No voy a volver a hacerlo, lo prometo.
Pedro estudia la cara de Paula. Tenía que tomar una dura decisión en ese momento. Sintió la necesidad de ayudarla. Ella extendió un brazo y Pedro pensó que descargaría su enojo contra el nene por haberlo encontrado ahí y que le haya desobedecido. En cambio, Paula acaricio la cabeza de su hijo.
-¿Te sirvió para aprender algo?
 -Si mama-. Dijo benja con culpa.
-Un buen hombre se preocupa y respeta a la gente que es más débil que él y nunca se aprovecha de ellas. Te amo hijo con el alma. Quiero que crezcas y te conviertas en un buen hombre. Que seas sincero me pone orgullosa.
-Te prometo que la próxima vez, voy a pensar si puedo hacer daño antes que nada.
En los labios de Paula se dibujo una sonrisa pero de pronto se puso seria.
-Eso está mejor ¿Y yo que debo hacer con esta situación Benja?¿Lo dejo pasar?
-No mama tenes que  castigarme y no dejarme ir al rodeo este fin de semana.
Paula suspiro profundamente.
-Bueno igual ni siquiera estoy segura de que podamos ir al rodeo de este fin de semana. Pero si podemos ir, y no te dejaría ir, también sería un castigo para Pedro y para mí.
Benja abrazo a su mama con fuerza.
-Perdón mama. Lo siento mucho.
Pedro también quería sumarse a ese abrazo, se mantuvo de pie y se limito a mirar.
-Lo sé y por eso te quiero tanto- se separo de él y levanto la cara del niño para mirarlo a lo ojos. – Sos una muy buena persona-.puso la otra mano en el pecho del pequeño.-lo que hay ahí es lo que cuenta-. Se puso de pie.- creo que lo mejor es que escuches a tu corazón y recapacites sobre lo que aprendiste. Durante el resto de la semana no montaras a caballo ni practicaras con el lazo. Vas a estar con los caballos, ocupándote del cuidado y la limpieza de los establos. Aprende lo que los animales necesitan, convertirte en su amigo. Si queres usarlos para divertirte, tenes que conocerlos.
Los ojos del nene estaban muy abiertos mientras asentía con la cabeza rápidamente.
-Si es posible ir a la regata y al rodeo, iremos todos juntos. No te hará mal ver como los jinetes respetan a los animales y los tratan con cariño.
La cara de Benja se lleno de alivio y alegría antes volver a abrazar a su madre.
-Te quiero mama.
Pedro en ese momento llego a una conclusión: también la quería. Nunca había dejado de quererla, con cada fibra de su ser y con cada latido de su corazón. Sabía que ella también lo quería, que no le importaba aquel Baldwin. Lo sabía por la forma en que lo había besado la otra noche en el hospital. Por la forma que tenia de mirarlo y de bajar la voz cuando él le hablaba. Ya no tenía miedo de que lo lastime otra vez. Había dejado todo el dolor que sufrió, el pasado ya no significaba nada. Lo único que le importaba era el futuro. Su futuro con Paula y su hijo.


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