Encontraría la manera de permanecer al lado de Paula Y
Benja. La niña que tanto había amado ya no existía, ahora quería permanecer
para siempre junto a la mujer en la que se convirtió. Pertenecía el uno al
otro, irrevocablemente unidos por su amor.
El tampoco era ya el niño que había sido. Ahora era un
hombre de determinaciones y convicciones. Estaba totalmente seguro de que se
pertenecían. Nada iba a detenerlo, ni su trabajo, ni un prometido, nada ni
nadie.
Cuando Paula entro a la cocina su madre ya había desayunado,
así que solo quedaban por desayunar ella y sus dos hombres. Mando a Benja a que
se diera una ducha rápida mientras ella preparaba el desayuno para los tres.
Cuanto tiempo había soñado con que se diera esta situación , ellos tres
desayunando juntos como una familia, pero solo quedaba todo en sus sueños.
Preparo dos tazas de café, le alcanzo una a Pedro y la otra
la apoyo en la mesa.
No sabía si había hecho lo mejor con su hijo esa mañana. No tenía
una experiencia con ser madre y no
tampoco a nadie con quien hablar al respecto. Cuantas veces deseo que
Pedro estuviera ahí. El hecho de que él estaba a tan solo unos
centímetros de Benja durante su
conversación, hizo todavía más difícil
la situación. Ella había oído la voz de protección y preocupación de Pedro
cuando hablo con el nene. Sintió la tentación de decirles la verdad en aquel
momento. No hubiera sido algo muy inteligente de su parte. Aunque ambos tenían
el derecho de saber la verdad debía decírselas con cuidado.
¿Por qué sentía la necesidad de decirles la verdad ? la
repuesta era Pedro. En Paula habían despertado antiguos y familiares
sentimientos respecto a él. Durante mucho tiempo fue como si le faltara una
pieza del rompecabezas de su vida, el rey de corazones de la baraja que se
había perdido. Sería una tonta y sonaría cursi , pero cuando esta cerca Pedro
no le faltaba nada.
Paula se encontraba ante un dilema. Pedro y ella habían
tenido demasiados problemas como para volver a estar juntos, pero era el hombre
de su vida y en eso no había dudas. La hacía sentir como nadie lo hizo. Por otra
parte, tenía miedo de no ser capaz de olvidar la horrible manera en que la
según ellas la utilizo. Cuando se acordaba de lo dolida y humillada que se
sintió cuando la abandono el día de su casamiento, sabía que iba a ser difícil
que volviera a confiar en aquel hombre como lo hizo alguna vez. Todo aquello lo
empeoraba el sentimiento de culpa, que cada vez era más profundo en el interior
de Paula, por no haber sido capaz de decirle que tenían un hijo en común.
Cuando Pedro sepa la verdad, su enojo iba ser
lo que provocara una división irrevocable entre ellos. Vendería su alma
al diablo por volver a estar entre sus brazos, por besarlo una vez más, por
volver a perderse una noche con él.
Esta tan perdida en sus pensamientos que no se dio cuenta
que pedro le estaba hablando.
-Pau , Paula.
-Si?.
-¿Pasa algo?
-No simplemente estaba pensando.
-¿Vos, pensar?, contame otro chiste así me rio.
-Que gracioso, bueno ¿qué me decías?
-Que nadie me hace el café como lo haces vos, creo que lo
voy a extrañar, bueno lo hice durante tanto tiempo.
-Igual no es necesario que lo extrañes, te lo puedo preparar
cuando quieras, ¿te vas a ir?
Él la miro directo a los ojos.
-¿Me vas a extrañar si lo hago?
-¿A dónde te vas a ir? ¿tu tobillo ya está bien?
-Ya es hora que vuelva con mama. El tobillo ya está bien,
puedo manejar, además tengo varias cosas pendientes que hacer.
-¿Estás seguro que vas a estar bien?
-Si no te preocupes. Pero no respondiste a mi pregunta ¿Me
vas a extrañar si o no?
-Pedro. Yo…
-Está bien pau, me
desubique, perdón. Me gustaría decirte
que estuviste muy bien con Benja esta mañana. Estuviste excelente-.mirándola
con sus ojos miel mientras corría con cuidado un mechón de pelo de la cara de
Paula y se lo colocaba detrás de la oreja. –Sos una excelente madre, pau.
Paula dejo de respirar y cerró los ojos. Necesidad, culpa y
un sencillo y viejo deseo se debatían en su interior.
-Me acuerdo de una noche, hace ya un tiempo, te dije que algún día serias la mejor madre
del mundo ¿Te acordas?
¿Cómo podría olvidar
aquella noche? El sonido de su canción favorita de repente lleno sus oídos, y
el recuerdo de todo aquello recorrió sus venas. Olvidar aquella noche:
imposible.
El recuerdo del cuerpo de Pedro contra su piel, su forma de besarla,
acariciarla, volvió a ella como un relámpago. ¿Olvidar la noche que Benja fue concebido? Nunca.
-Éramos demasiado jóvenes e impulsivos, Pedro. Si hubiéramos
sabido que…
-¿Lo que nos deparaba el futuro? Eso es imposible, Paula. Lo
único que podemos hacer es vivir el presente. El pasado, pasado está.
Hablo con tanto convencimiento, que Paula creyó cada palabra
que había pronunciado. Todo iba a solucionarse, de alguna manera.
-¿Me vas a llamar cuando sepas seguro lo del sábado?
Ella asintió, pensando que podía hacer para verlo antes. Lo deseaba.
Deseaba volver a estar con él, entregarse una vez más como en aquella
inolvidable noche, y podría jurar que el también lo deseaba.
-Pero creí que íbamos a hablar, no tuvimos todavía posibilidad
de hacerlo.
El se acerco hasta la puerta y se dio vuelta.
-Tengo que ver un amigo, en un rato, y posiblemente voy a estar muy ocupado
durante unos días, pero si vos o Benja necesitan algo, solo hace falta que me llames. Gracias por todo
pau, mándale saludos al enano y Decile que si quiere me llama y podemos charlar
a la noche.
-Bueno yo le digo, cuídate ¿sí?
-Sí , tranquila , ¿nos hablamos entonces?
-Sí, chau Pepe.
-Uf, cuanto hacia que no escuchaba eso de tu boca.
-10 años ¿puede ser?
-Sí, bueno ahora si chau, pocha.
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Hola , perdon por no subir ayer, tenia un dia bastante complicado . Dedicadisimo a coti gracias x bancarme!@constanzaceruti