Las largas sombras que anunciaban la caída de la tarde se
dibujaban a lo largo de los campos del rancho de los Chaves, bañando a Pedro y
a su caballo en silencio al lado de Paula.
Ella sentía curiosidad sobre que Pedro había estado
haciendo. En vez de reunirse con ella en el rancho de su madre después de un
rato, él tardo más de tres horas. Nunca lo había vito tan cansado y abatido. Lo
que estuvo haciendo luego de estar en su oficina era una de las preguntas que
necesitaba hacerle. Había esperado hasta que se quedaron solos, además, Paula sabia que el necesitaba
ordenar su cabeza. Ella permaneció callada, pero su cabeza no dejaba de
trabajar. La confundía el hecho de que Pedro lo allá ido a ver a Nacho, las
dudas recaían sobre la posibilidad que la haya ido a pedir consejos legales
sobre la tenencia de Benja.
Quedo muy sorprendida
al ver a su hijo comportarse de aquella manera tan casual después de haber
averiguado toda la verdad , a él solo le importaba el futuro.
Justo cuando iba a explotar de curiosidad, la cabaña donde
solían verse apareció frente a ellos. Mientras desmontaban sus caballos,
ella se acordó que en aquel lugar se
enamoro de él. Giro para mirar a Pedro
que estaba atando los caballos cerca de un árbol.
Paula se dio cuenta que lo quería mas que nunca. Incluso en
aquel momento, llena de miedo, porque quizá aquel hombre iba a quitarle a su
hijo, sabía que iba a ser el único amor que tendría en su vida. Pero estaba
prepara para vivir sin él.
Extendieron una manta sobre el pasto y sacaron un termo con
café. Ella se sentó mientras él serbia las tazas. Estaba preparada para lo
peor, pero intentaría mantener la compostura.
-Tengo tantas cosas que decirte Pau, que no se por dónde
empezar.
-Por el principio?
-Graciosa, necesito contarte cosas importantes.
-Está bien perdón solo intentaba ponerle un poco de humor al
momento. ¿Viste a Nacho?
-Sí, y contarte nuestra conversación va a ser muy difícil,
pero primero… necesito soltar lo que
tengo en el pecho.
Pedro vio como los ojos de ella se agrandaban y como se
mordía el labio en actitud de concentración. El pequeño discurso que había preparado iba a ser la cosa más
difícil de pronunciar de todo su vida.
-Paula, estuve mintiendo durante mucho tiempo… a tanta gente…que no se si
puedo-. Los ojos de Paula se llenaron de confusión.- Mira, no trabajo como funcionario en el
ministerio de Hacienda como te dije. Soy un agente oficial del FBI… y estoy al
mando de una gran operación.
-¿El…FBI?
-Si pau,¿ queres ver mi carnet de identidad?
Ella negó con la cabeza.
-No, te creo, Pedro, pero nunca te gusto mentir.
-Permanecí al lado de la ley como siempre te dije, pero no
de la manera que estaba en mis palanes.
-¿Pero cómo? ¿Porque?
El se quedo mirando la oscuridad de su taza de café. Tenía
que contarle la verdad sobre su familia, el resto podía esperar, pero revelar
secretos familiares podían separarlos aun más.
-Es una historia muy larga. Durante los últimos seis años he
estado trabajando en una misión secreta del FBI
para intentar terminar con una banda muy bien organizada de secuestro de
menores. Hombres que se han dedicado a robar bebes a ambos lados de la frontera
de Texas con México, y que luego vendían por increíbles sumas de dinero a
parejas desesperadas que no podían tener hijos. Siguiendo una serie de pistas,
regrese nuevamente con la excusa que estaba de vacaciones. Nos imaginábamos que
el jefe de la banda tenía que trabajar en el parlamento estatal y pensamos que
yo podría encontrarlo atraves de mis viejos amigos -. La ansiedad que se podía
ver en la cara de Paula, casi forzó a Pedro a detenerse.- Volví acá con la
intención de usar a Nacho … y a vos…, si hubiese sido necesario, para atrapar
al hombre que estábamos buscando. No tenía
ni idea de las sorpresas que me esperaban.
-¿Hablas de Benja no?
Pedro pestañeó un par de veces y la miro con suavidad.
-Bueno, eso también, junto con la identidad del hombre que
buscábamos y un par de cosas más.
Paula no daba crédito a sus oídos. No podía estar enojada
con él por mentir, ella no había sido tampoco la persona más sincera, al menos
él mintió por culpa de su trabajo.
-Entonces ¿encontraste a tu sospechoso?
El asintió y ella entonces se pregunto si Pedro le estaba
intentando decir que ahora ya estaba libre para irse, llevándose a Benja con
él…
Pedro miro al suelo y cuando volvió a levantar la mirada
otra vez hacia ella, sus ojos estaban llenos de dolor.
-Paula, incluso a mi me cuesta entenderlo, pero nuestro
sospechoso es Nacho.
Ella empezó a negar con la cabeza incontroladamente.
-¿Mi primo Nacho? Eso es imposible.
----------------------------------------------------------------------------
Hola , volvi luego de unas semanas de parciales x suerte todos aprobados. Capitulos finales, y luego empezaremos con otra historia. Gracias x leer.
Buenísimo y felicitaciones que aprobaste todos los parciales.
ResponderEliminarsiii volviste pense que ya no volvias , espero el siguiente
ResponderEliminarQue satisfaccion haber aprobado felicidades!! Que bueno volver a leerte.
ResponderEliminar