miércoles, 1 de octubre de 2014

...prologo...







En aquella noche estrellada, una cálida brisa de verano tranquilizaba  los sentidos de Paula y también enfriaba su piel caliente. Había sido el día más mágico de su vida, tuvo una boda soñada.
Ella estaba tumbada, respirando contra el pecho desnudo de Pedro y pensando en lo rápido que parecía que habían pasado los años, pero habían dejado intactas aquellas dos almas, que encontraban la una en la otra  todo lo que querían sobre el amor.
 Giraron sus cuerpos y él la abrazo por detrás. Ella podía sentir el corazón de Pedro latir contra su espalda.
-¿Sos feliz, mi amor?
-Mmm…
-¿Estás segura de estar conforme con esto de no haber organizado una gran fiesta, como quisiste la primera vez?
-Estoy segura, tampoco lo quise la primera vez, fue una idea de mamá y papá- dijo ella dándose vuelta y dándole un beso en el pecho.
Ella tenía todo lo que podía desear, al amor de su vida y a su precioso hijo, todos juntos para siempre. Formando la familia que siempre había soñado, desde el momento que se entero que Benja estaba en camino.
En el último mes había ido con Pedro a su oficina para ultimar los detalles de la operación Rock-A-Bye. Por otra parte, Pedro la había acompañado al estudio Chaves-Chaves para terminar de cerrarlo y prepararlo para su venta.
Loa jefes de Pedro habían insistido mucho para que permaneciera con ellos. Los clientes de Paula le habían suplicado que mantuviera el estudio abierto, pero ninguno de los dos considero otra opción que no fuese comenzar una vida completamente nueva juntos.
-Mi amor ¿Estas totalmente segura de todos estos cambios en tu vida?
Ella se dio vuelta y se puso encima de él.
-Con vos presentándote en el magistrado en la Corte Penal de Apelaciones el año que viene y yo encargándome del negocio de mi madre, estaré más que satisfecha.
Él la abrazo y le dio un beso en los labios.
-Te dije que te amo ¿Hoy?
-Mmm creo que 200 veces aproximadamente, pero me encanta que me lo digas.
-Bueno, te amo.
-Hablando de cambios, se avecina, otro cambio en nuestra vida, mi amor. Espero que no te importe enseñar otra vez tus trucos con el lazo. Lo único que espero que esta vez sea una nena.
-¿Otro bebe?!Madre mia!, sos la mejor mujer que puede existir. Te amo, te amo!
-Yo también, mi amor.
Él rodo quedando encima de ella y la beso demostrándole lo que tenía en su corazón. Y se volvieron a entregar al acto más puro que puede existir entre un hombre y una mujer.
Después del frenesí, Pedro, lleno de felicidad por estar con la mujer que amaba, abrazo con fuerza a su preciosa esposa y se dio cuenta de que lo que él solía decir, nunca había sido tan verdad: TODO LLEGABA EN SU MOMENTO.


........................................................................

después casi de un año, volví para terminar de cerrar esta historia . por motivos personales no le pude dar un cierre. PERDON Y GRACIAS.